Aquella Vieja Historia - 37

sábado, septiembre 12, 2009 Posted In Edit This 4 Comments »
Les dejo la última parte que escribí en estos días. Espero que les guste y como siempre, cualquier crítica es bienvenida!! Besos grandes ^.^

37


Que hermoso era al cielo estrellado en la noche, cuánta paz rondaba por el aire… Estaba tranquila. Me sentía llanamente “bien”.
Es difícil explicar el poder de alcance que tenía esa palabra en mi vocabulario. Ahora, imposible. El punto, es que había conseguido ver las cosas de otro modo. Tal vez podría encasillar mi nueva actitud en un conjunto de palabras como “tranquila”, “libre”… pero millones de sensaciones se escapaban. Mis nuevos sentimientos no podían definirse porque el único modo de hacerlo, era definirme a mí misma y el tiempo me había enseñado que hay cosas que simplemente son y que no se pueden explicar. Entre ellas, los hombres.
Miles de adjetivos podían ayudarnos a definir a un ser u objeto, como la valentía de Nícolas o la sabiduría de Lugh… pero ellos no eran eso, sólo era una de las características de su alma que más resaltaban ante nuestros ojos.
Era capaz de ver eso porque acababa de encontrar esa complejidad dentro de mí misma. Después del huracán, todo el desorden había traído claridad. Estaba en contacto conmigo. Con mi piel, mi respiración, mi cuerpo. Mis emociones brillaban en mi piel, entrelazándose con mi sudor. Todo era claro.
¿Qué había hecho Mathew conmigo?


Me escuchó moverme y agitar mi respiración.
- Buenas noches.
Su voz llegó lejana, inaudible. Tardé en procesar y responder.
- ¿Qué me pasó? – Pregunté tendida en el suelo sin prestarle atención a nada. Las estrellas pasaban fugaces. Formas de sutil delicadeza aparecía y desaparecían en el firmamento en un parpadeo.
- Te desmayaste.
- Como médico… ¿No deberías estar preocupado por mi integridad física o algo por el estilo? – Para mi sorpresa, estaba muy animada.
- No.

Me levanté del suelo y lo miré anonadada.
Estaba sentado al lado de una pequeña fogata. La luz se reflejaba en sus ojos. Sus ojos se habían vuelto amarillos. Se movían de un lado al otro de las páginas. Estaba leyendo, como siempre.
Reconocí el libro de inmediato, su propia transcripción de relatos míticos de todas las civilizaciones antiguas. Miles de siglos de historia compaginados en ese pequeño volumen. Había copiado cada palabra en puño y letra en la biblioteca del palacio en un tiempo inverosímil. Incluso le había pedido a un reconocido artesano de grabara con fuego las tapas de madera. Se había puesto en deuda con él, cosa que odiaba, la cual saldó tan pronto le fue posible.
Lo cuidaba como si fuera un tesoro. Le estaba haciendo algunos garabatos con su pluma.

- ¿Por qué estás escribiendo tu libro?
- Algunas anotaciones. Anoche estuve leyendo algunos ejemplares que Lugh trajo con él y algunos detalles se me pasaron por alto. Me pareció muy interesante agregarle nuevos datos sobre el viaje y todo lo que podría ver con mis propios ojoso sentir, vale la pena escribirlo. Algún día seremos historia. – Sonrió.
- ¿Qué lees ahora? – Sabía que estaba siendo sumamente irritante al hacerle tantas preguntas, pero tenía mis razones.
Con solo despertar había recuperado al Mathew que yo conocía y como no sabía cuánto tiempo iba a durar tenía que aprovecharlo, aunque no supiera cómo.
- Mi libro. – Levantó la ceja.
- Ya sé, genio… -¿Qué historia?
- ¿Desde cuándo sabes de qué trata este libro?
- Digamos que lo sé.
- Nadie lo leyó nunca.
- Lo sé, pero… Hace años, te vi transcribir hojas y hojas de los grandes volúmenes del palacio y me dio curiosidad. Leí algunos pedazos…
Sonrió, haciendo una mueca de satisfacción con la comisura de sus labios.
- En este instante, mitología griega. –Se quedó en silencio unos instantes pasando sus dedos por las amarillentas páginas – Todavía me cuesta creer cómo los hombres de aquella época crearon tanto en situaciones tan precarias y con tan pocos conocimientos “reales” como los de la última época. Las láminas que Lugh tiene almacenadas en el palacio de sus esculturas son realmente fantásticas.
- ¿Láminas?
- ¿Nunca te las mostraron? Cuando regresemos tienes que verlas. Había un escultor, Miguel Ángel, que logró tallar el mármol, ¿Puedes creerlo? … Hoy en día es una hazaña imposible. Nadie lo ha intentado. Y no sólo eso, con él moldeó cuerpos enteros con mucha fidelidad.
- Pero… ¿Dónde están esas esculturas?
- Destruidas. Se perdieron en el otro costado del mundo por la guerra. – Cerró los ojos – Estaban en un lugar que se llamaba Italia.
“Según los mapas y las marcas de los antiguos, fue una de las zonas donde la naturaleza desplegó más su fuerza y su energía… Primero llegó el calor y el fuego. Miles de volcanes hicieron erupción y todo quedó sepultado bajo sus llamas líquidas. Meses después, se hundió inexplicablemente en las aguas.
La arquitectura de los pueblos, gente petrificada, ciudades… vidas enteras, sueños y pasiones se hundieron para siempre.”

Cerró su libro y acarició la tapa, meditabundo.

- Millones de años de historia y arte… Todo. Todo se hundió… Pero algo quedó para nosotros, los antiguos pudieron recolectar libros y láminas que hablaban de esas obras y esos pueblos. Las juntaron en el palacio para protegerlas… Protegían algo que jamás verían. Algo que no existía pero que tiene hoy más valor histórico que la tierra misma.
- Pero esas civilizaciones destruyeron el mundo.
- No seas tan terminante, Nëtt.
- ¿Qué quieres decir? ¿No fue así… no fue por eso que el mundo se consumió?
- Las civilizaciones de las que te hablo son más antiguas de lo que eres capaz de imaginar… Cuando Lugh vivió el final o el comienzo o como prefieras llamarlo, databa el año dos mil noventa y nueve y hacía casi tres años que el mundo entero estaba en guerra. La gente se moría de hambre, de sed, de miedo… Nuevas enfermedades aparecían cada día. La gente no sólo se consumía por fuera, sino que por dentro. Sus organismos eran incapaces de sobrevivir a aquellos nuevos asesinos invisibles, muchos creación de ellos mismos.
- Ahora también hay enfermedades.
- No tienes idea de lo que esas cosas eran. Encontré fotos en grandes libros, organismos autodestruyéndose… las fotos de las guerras…
- Seguimos en guerra. No aprendimos nada.
- Pero es distinto. Ahora peleamos cuerpo a cuerpo, como se hacía en las primeras décadas. Retomamos las espadas, el noble metal… Pero ellos, luchaban a distancia. Antes de la “Guerra de la Sed”, el mundo sufrió varios enfrentamientos. En uno de ellos, un país tiró bombas al otro costado del mundo. Destruyó dos ciudades enteras con sólo apretar un botón… Nada de soldados y posibilidades, nadie pudo huir, nadie puedo defenderse por no lo esperaban. ¿Puedes imaginar lo que fue eso? Se levantaron un día como cualquier otro y por una mano que presionó un botón, todo lo que conocían se extinguió. Miles de vidas. Niños, ancianos, mujeres.
- ¿Allí también destruyeron obras de arte? – Me limité a preguntarle intentando alejarnos de allí… No sabía cómo afrontar la idea de miles de personas muriendo en un segundo. Un último segundo. Me dolía. No era justo… no podía ser real.
- No sólo eso, una cultura entera… Hay tantas cosas por lamentarse que el arte, que sabes que amo, es irrelevante. Estamos creando algo nuevo sin entender nada del pasado. Sólo podemos leer e imaginar, pero jamás sabremos qué es verdad…
“Cada nueva civilización tomaba cosas de las anteriores y las modificaba para poder utilizarlas. Adaptaban cosas… como los romanos los dioses de los griegos. Nosotros no podemos hacer eso. No hay nada. Estamos desamparados de pasado, no hay donde buscar ni excavar. Solo tenemos tierra y recuerdos. Plantas y libros. Agua y silencio.
“Todo lo que los antiguos recuerdan, lo que para ellos era habitual, no podemos reproducirlo. Es imposible ahora y tal vez lo sea para siempre. Por eso nos vimos obligados a retomar la historia y la evolución siglos atrás.”

Pude percibir el dolor que le causaba todo lo que jamás tendríamos y entenderíamos… Sabía que a Mathew lo angustiaba la ignorancia y había tantas preguntas y dudas dentro de él que jamás podría apaciguar. Todo lo que se había perdido para que nosotros podamos comenzar nuevamente a crear, lo atormentaba. No sabía que hacer para apaciguar su pena, ni cómo consolarlo… Tenía que recuperar su sonrisa.

- ¿Y aquel escultor… es anterior o posterior a la última civilización?
- Anterior a ella, posterior a Grecia… Aunque me desvié un poco, a eso iba… pero es adelantarse miles de años de historia.
- Y son tan importantes porque… - Enarqué una ceja.
Mathew pareció perder el control, su expresión se deformó y sus ojos parecieron por un momento dagas asesinas. Desvió la mirada y cuando la regresó se notaba que estaba haciendo un esfuerzo descomunal para fingir su irritación o, tal vez, para soportar mi punto de vista. Un punto de vista que él jamás compartiría.
- ¿Cómo me vas a preguntar eso? ¿No escuchaste nada de lo que dije? – Preguntó modulando la voz para que sonara más apacible.
- Estoy bromeando, Mathew. – Puse mi mano sobre la suya y le sonreí deseando alejar de él el abatimiento. Se lo debía. – Vamos, ¿Qué me decías de Miguel Ángel?
- Nada, ya me desconcentré.
Sus ojos resplandecieron… Amarillos, luminosos. Me di cuenta que había algo más. Deseo. La sensualidad de su mirada me dejó sin aire como jamás pensé que podía pasarme. ¿Cómo había podido Mathew generar eso en mí? Qué me importaba. Me estaba sucediendo. Ahora.
Bajé la vista y lo ignoré. Mucho que pensar.

4 Huellas en mi espacio ^^:

Iris dijo...

:O Nayy te qeudo buenisima esta parteee =)
me re gusto, sobre todo el final y está de más decir que espeeeero la siguiente parte

como anda tu vida ??

te quieroo !

solo puedo pensar en ti dijo...

holaa =) me encanta la literatura romantica, leí los 4 libros de la saga crepúsculo, la huesped, medianoche y ahora quiero la saga corinicas vampiricas y otraa que no me acuerdo el nombre :S
me gustan las romanticas normales y con cosas paranormales por asi decirlo =)

kaho dijo...

Nay... se te extrañaba muchisimo! Te quedo hermosa esta parte. ¿Q tal va el insti? Nos esta robando mucho protagonismo xDD

No mentiras, espero q todo este muy bien por alla ^^

Besos
Kaho

luKpo dijo...

hola... vengo a comentart, y apedirt q me comentes mi blog.
ya t segui, ahora sigueme, por favor ^^