Aquella vieja historia - 31
miércoles, febrero 11, 2009 Posted In Aquella vieja historia Edit This 8 Comments »
Hola!!!
Buenos días!
Estuve escribiendo estos días y paso a dejarles un capítulo un poco corto, pero que acomoda un poco más las ideas de un personaje que pareció caer bien.
Como siempre, acepto críticas de todo tipo y les agradezco mucho por dedicarles su tiempo a esta historia y dejar vivir a mis personajes en su imaginación.
Un beso enorme!!!
Nay
31
Suspiré.
Volver a sentir el viento sobre mi pelo, mi nuca, mi cara era de lo más gratificante.
Necesitaba un poco de paz, aire y tiempo para pensar…
Seguí caminando siguiendo la corriente del río y me concentré en escuchar el rumor de las aguas coordinarse con los sonidos propios del bosque y los animales. Una sublime melodía, completamente natural, se elevó hacia los cielos donde las nubes se movían a su ritmo.
Miré hacia atrás, convencida de que algo no estaba bien… Pero sólo fui capaz de observar las aguas cristalinas que venían en mi dirección. La corriente que chocaba contra pequeñas rocas y las arrastraba hacia algún sitio, que tal vez ni ella conociera, para dejarlas allí. Abandonarlas en lo profundo de su cauce, condenándolas a la quietud e inutilidad, hasta que una nueva ola la pusiera nuevamente en movimiento.
Me volví para seguir caminando hacia adelante y al perderme en las aguas, me di cuenta la brutal diferencia que percibía al mirar el río hacia diferentes direcciones. Al seguir con mis ojos su corriente me llenaba de energía y esperanza, pero si enfocaba con mis ojos su nacimiento y sus aguas me perseguían me sentía atacada.
Quedé atrapada en mis pensamientos durante una eternidad. Millones de ideas, de recuerdos, de pensamiento y de mentiras rondaban mi mente, impidiéndome mover. Caí al suelo, aturdida. La mañana se extinguió, pero todo parecía igual. “Espera un poco más” fue lo único que fui capaz de decirme a mí misma para llenarme de valor antes de recobrar el control de mi cuerpo.
Continué caminando…
Hacia dónde iba y qué buscaba, no tenía idea. Pero me hacía bien liberar mi mente y sobre todo mi cuerpo, dejándolo vagar sin rumbo fijo. Sin obligaciones. Sin miedos ni espadas…
Varios kilómetros siguiendo la dirección de las aguas, encontré una hondonada en el terreno que generaba un pequeño lago, donde las aguas se estancaban y apaciguaban antes de continuar su camino hacia quién sabe dónde.
Como si fuera una orden de la misma naturaleza, el agua cristalina me llamaba y me incitaba a sumergirme en su simpleza y frescura.
Me quité las botas y mojé mis pies, entrelazando el agua con mis dedos. Suspiré.
Sólo con ropa interior y dejando todas mis cosas acomodadas bajo la sombra de un árbol, me tiré al agua. Liberé mi cuerpo y mis miedos desaparecieron al mismo tiempo que las contracturas de mi espalda desaparecían y me relajaba.
Froté mis manos entre ellas y toda huella de la lucha se desvaneció de mi cuerpo, pero no de mi alma… Allí estaría grabada para siempre.
Nadé hasta que el crepúsculo amenazaba con llevarse los últimos momentos del día, abriendo surcos en las aguas con los brazos y las piernas, complacida de poder observar el mundo submarino en completa naturalidad y paz.
Cuando salí del agua, me tiré en el pasto para secarme. La frescura del viento golpeaba contra mí produciéndome pequeños escalofríos, que fueron disminuyendo su frecuencia poco a poco.
Intenté pensar en otra cosa, pero me fue imposible.
La conversación de esa mañana seguía rondando mi cabeza. Pequeños fragmentos, palabras, gestos o movimientos de mis amigos volvían al primer plano esperando que yo entendiera a qué debía prestarle atención para darle sentido a lo que evidentemente no tenía.
Mathew había actuado de una forma tan extraña... No podía concebir cuáles eran sus razones para enfrentar a Lugh. Sabía que él quería a Eleni, que valoraba sus sentimientos, pero no me parecía un motivo suficientemente válido para adjudicar su actuación a el.
Pero con el paso de los días, los meses, me había dado cuenta que conocía muy poco de la gente que tenía a mi lado. Sobre todo Mathew y Nícolas, que siempre me habían dado una imagen de ellos mismos que estaba muy lejos de la realidad…
¿A qué se había debido esta ignorancia? ¿A que ellos lo ocultaban?
Eso no parecía tener sentido, porque ellos podían ver sus verdaderas esencias e incluso Eleni y Frederic parecían percibir al menos un vestigio de la complejidad de sus almas… pero yo no.
¿Qué pasaba conmigo? ¿Estaba completamente ciega? ¿Había ocultado tanto mis sentimientos que había perdido la facultad de ver a los demás?
Esa simple idea me hizo temblar. No, no podía ser así.
Yo podía observar a Eleni a los ojos y saber si estaba feliz o triste. Podía saberlo con solo mirar sus manos moverse… Pero Mathew y, en un principio, Nícolas se habían convertido en libros cerrados para mis ojos.
Junte las rodillas y las lleve hacia mi pecho para abrazarlas con los brazos. Estaba temblando incontroladamente… Pero no era el frío, era el mido. El miedo a lo que yo misma estaba haciendo conmigo.
Clavé mis uñas con fuerza en mis muslos y pude sentir cómo la tensión se iba descargando… Tenía que recuperar los ojos de mi alma. Tenía que poder sentirlos y abrirlos para descubrir a la gente que tenía a mi lado. A la gente que querían.
Presioné más mis dedos hacia mi interior, como si pudiera golpear mis huesos. Era mi obligación lograr esa pequeña meta personal, porque sentía que era algo elemental para poder ser útil en todo esto.
Y al mismo tiempo creía que iba a ser imposible.
Porque más allá de que costaba asimilar que Eleni ya sabía algo más sobre sí misma, me carcomía la certeza de que la mitad de lo que le habían contado era una mentira. Y lo peor de todo, es que no todos nosotros lo sabíamos.
Buenos días!
Estuve escribiendo estos días y paso a dejarles un capítulo un poco corto, pero que acomoda un poco más las ideas de un personaje que pareció caer bien.
Como siempre, acepto críticas de todo tipo y les agradezco mucho por dedicarles su tiempo a esta historia y dejar vivir a mis personajes en su imaginación.
Un beso enorme!!!
Nay
31
Suspiré.
Volver a sentir el viento sobre mi pelo, mi nuca, mi cara era de lo más gratificante.
Necesitaba un poco de paz, aire y tiempo para pensar…
Seguí caminando siguiendo la corriente del río y me concentré en escuchar el rumor de las aguas coordinarse con los sonidos propios del bosque y los animales. Una sublime melodía, completamente natural, se elevó hacia los cielos donde las nubes se movían a su ritmo.
Miré hacia atrás, convencida de que algo no estaba bien… Pero sólo fui capaz de observar las aguas cristalinas que venían en mi dirección. La corriente que chocaba contra pequeñas rocas y las arrastraba hacia algún sitio, que tal vez ni ella conociera, para dejarlas allí. Abandonarlas en lo profundo de su cauce, condenándolas a la quietud e inutilidad, hasta que una nueva ola la pusiera nuevamente en movimiento.
Me volví para seguir caminando hacia adelante y al perderme en las aguas, me di cuenta la brutal diferencia que percibía al mirar el río hacia diferentes direcciones. Al seguir con mis ojos su corriente me llenaba de energía y esperanza, pero si enfocaba con mis ojos su nacimiento y sus aguas me perseguían me sentía atacada.
Quedé atrapada en mis pensamientos durante una eternidad. Millones de ideas, de recuerdos, de pensamiento y de mentiras rondaban mi mente, impidiéndome mover. Caí al suelo, aturdida. La mañana se extinguió, pero todo parecía igual. “Espera un poco más” fue lo único que fui capaz de decirme a mí misma para llenarme de valor antes de recobrar el control de mi cuerpo.
Continué caminando…
Hacia dónde iba y qué buscaba, no tenía idea. Pero me hacía bien liberar mi mente y sobre todo mi cuerpo, dejándolo vagar sin rumbo fijo. Sin obligaciones. Sin miedos ni espadas…
Varios kilómetros siguiendo la dirección de las aguas, encontré una hondonada en el terreno que generaba un pequeño lago, donde las aguas se estancaban y apaciguaban antes de continuar su camino hacia quién sabe dónde.
Como si fuera una orden de la misma naturaleza, el agua cristalina me llamaba y me incitaba a sumergirme en su simpleza y frescura.
Me quité las botas y mojé mis pies, entrelazando el agua con mis dedos. Suspiré.
Sólo con ropa interior y dejando todas mis cosas acomodadas bajo la sombra de un árbol, me tiré al agua. Liberé mi cuerpo y mis miedos desaparecieron al mismo tiempo que las contracturas de mi espalda desaparecían y me relajaba.
Froté mis manos entre ellas y toda huella de la lucha se desvaneció de mi cuerpo, pero no de mi alma… Allí estaría grabada para siempre.
Nadé hasta que el crepúsculo amenazaba con llevarse los últimos momentos del día, abriendo surcos en las aguas con los brazos y las piernas, complacida de poder observar el mundo submarino en completa naturalidad y paz.
Cuando salí del agua, me tiré en el pasto para secarme. La frescura del viento golpeaba contra mí produciéndome pequeños escalofríos, que fueron disminuyendo su frecuencia poco a poco.
Intenté pensar en otra cosa, pero me fue imposible.
La conversación de esa mañana seguía rondando mi cabeza. Pequeños fragmentos, palabras, gestos o movimientos de mis amigos volvían al primer plano esperando que yo entendiera a qué debía prestarle atención para darle sentido a lo que evidentemente no tenía.
Mathew había actuado de una forma tan extraña... No podía concebir cuáles eran sus razones para enfrentar a Lugh. Sabía que él quería a Eleni, que valoraba sus sentimientos, pero no me parecía un motivo suficientemente válido para adjudicar su actuación a el.
Pero con el paso de los días, los meses, me había dado cuenta que conocía muy poco de la gente que tenía a mi lado. Sobre todo Mathew y Nícolas, que siempre me habían dado una imagen de ellos mismos que estaba muy lejos de la realidad…
¿A qué se había debido esta ignorancia? ¿A que ellos lo ocultaban?
Eso no parecía tener sentido, porque ellos podían ver sus verdaderas esencias e incluso Eleni y Frederic parecían percibir al menos un vestigio de la complejidad de sus almas… pero yo no.
¿Qué pasaba conmigo? ¿Estaba completamente ciega? ¿Había ocultado tanto mis sentimientos que había perdido la facultad de ver a los demás?
Esa simple idea me hizo temblar. No, no podía ser así.
Yo podía observar a Eleni a los ojos y saber si estaba feliz o triste. Podía saberlo con solo mirar sus manos moverse… Pero Mathew y, en un principio, Nícolas se habían convertido en libros cerrados para mis ojos.
Junte las rodillas y las lleve hacia mi pecho para abrazarlas con los brazos. Estaba temblando incontroladamente… Pero no era el frío, era el mido. El miedo a lo que yo misma estaba haciendo conmigo.
Clavé mis uñas con fuerza en mis muslos y pude sentir cómo la tensión se iba descargando… Tenía que recuperar los ojos de mi alma. Tenía que poder sentirlos y abrirlos para descubrir a la gente que tenía a mi lado. A la gente que querían.
Presioné más mis dedos hacia mi interior, como si pudiera golpear mis huesos. Era mi obligación lograr esa pequeña meta personal, porque sentía que era algo elemental para poder ser útil en todo esto.
Y al mismo tiempo creía que iba a ser imposible.
Porque más allá de que costaba asimilar que Eleni ya sabía algo más sobre sí misma, me carcomía la certeza de que la mitad de lo que le habían contado era una mentira. Y lo peor de todo, es que no todos nosotros lo sabíamos.





8 Huellas en mi espacio ^^:
Esta misma noche empiezo a dibujar.
Le re pegaste con Nett, me encanta, y ame la escena del lagito /pond.
^-^
.
.:
Lindo cap!! tanto pensar y yo tambien empece ^^
besos!!
how deep...
me gusto esta parte =), me identifico en eso de meterse al agua y reflexionar u olvidarse de todo... pero como no voy a la pileta me conforma con mi bañera jaja xD
aaa... como anda mi vida preguntas? bien, supongo que bien... ESTUDIANDO jaja pero bueno, que se le va a hacer, asi es la vida...
la tuya como anda?
no se porque pero tengo ganas de comprarme un diario y escribir O_o
:O
Pero... Entonces lo que le contaron a Eleni, la gran parte era mentira? XD
Buen cap, corto, si, pero esta bueno. Como va, Nay? ^^
primero, me mato el domo del avatar de Iris xD
Ahora, yo estoy bien, no me lleve ninguna (H)
Y me parece injusto que vos sepas como termina todoo XDDD
...
fascinante
...
(:
No puede ser la mitad era mentira?.., pobre Eleni..hasta yo ya me siento perdida
Me gusto mucho...
Saludos
Lore
luz
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